De a poco las caras nuevas en Rosario Central comienzan a aparecer. Ayer fue el turno de Diego González, el mediocampista que proviene de Lanús y que llega a Arroyito un año a préstamo, con opción de compra. El futbolista, de 22 años (9/2/88), llegó a la ciudad y cumplió parte de la revisión médica (la completará hoy con los análisis de laboratorio, antes de firmar el contrato) en compañía de Hernán Giuria, médico del plantel canalla. Es el segundo refuerzo (ya había llegado el Kily González) y de arranque no sólo mostró "mucha felicidad", sino que se ilusionó con el gran objetivo que los auriazules tendrán a lo largo de la temporada. "Hay que volver a poner al club donde realmente se lo merece, que es en primera", le dijo el futbolista a Ovación.
El interés por el mediocampista viene desde hace ya varios días. Gonzalo Belloso, secretario de fútbol, lo había apuntado y fue el encargado de hacer el contacto con Nicolás Russo, presidente granate. El jugador estuvo meditando algunos días la propuesta porque también tenía un ofrecimiento de Huracán, aunque aclaró que las dudas no estaban centradas en si seguir jugando en primera o hacerlo en la B Nacional, sino "en las cuestiones familiares, porque tenía que cambiar el lugar donde vivir".
"Estoy muy contento, muy feliz y a la vez ansioso de poder conocer a mis nuevos compañeros. Espero terminar de cerrar todo lo que es la revisión médica y firmar rápidamente para ponerme a entrenar", comentó Diego González en el interior del sanatorio en el que realizó parte de la revisión médica.
Y en medio de sus deseos de ponerse rápidamente bajo las órdenes de Reinaldo Carlos Merlo, el volante apuntó: "Sé que vengo a un club grande y espero devolverle algo de todo lo que ya me está dando".
En ningún momento puso en duda su arribo por tratarse de la segunda categoría del fútbol argentino. "Mis expectativas son las mismas que las que seguramente tiene cualquier jugador que hoy está en el plantel de Central, en volver a poner al club donde realmente se lo merece, que es en primera", esgrimió.
|